17-07-2020 / 19:31 h EFE

La AIReF estima que Cantabria podría alcanzar en 2020 un déficit entre el -0,2 % y el -0,5 % del PIB, con un impacto de la COVID-19, por entre otros motivos un aumento de los gastos sanitarios, que se compensaría en gran parte por un aumento de las transferencias del Estado.

Según el informe sobre la ejecución presupuestaria, la deuda pública y la regla de gasto correspondiente al presupuesto de este año en Cantabria, hecho público este viernes, la AIReF considera que se producirá un crecimiento de los gastos sobre el nivel de 2019 entre el 6 % y el 7 % con aumentos superiores en los gastos corrientes asociados a la COVID-19, especialmente sanitarios.

Además, debido a la caída estimada en el PIB regional, los empleos aumentarían su peso en el mismo entre 2,7 y 3,5 puntos, según el escenario considerado.

Por otro lado, se prevé un aumento en los ingresos entre el 11 % y 10 %, condicionado por las transferencias del Estado, tanto del sistema de financiación (SFA) como del Fondo COVID-19, con lo que su peso en el PIB regional aumentaría entre 3,4 y 3,9 puntos -depurado el impacto del SII en 2019, los ingresos variarían entre un 9% y un 8%, ganando tres décimas menos en PIB-.

Sin el impacto de la COVID-19 y las transferencias asociadas, el saldo que previsiblemente hubiera alcanzado la comunidad en 2020 sería del -0,5% del PIB actualmente estimado, puntualiza la AIReF en su informe.

Además, se señala que la comunidad autónoma ha remitido una previsión de cierre actualizada, en la que estima alcanzar el equilibrio y ha facilitado una previsión de cierre de 2020 que recoge las variaciones en ingresos y gastos esperados por la situación actual.

Aunque su escenario presupuestario no recoge las transferencias del Fondo COVID-19, y la variación estimada de los gastos en su conjunto es superior a la prevista por la AIReF, los ajustes previstos de contabilidad nacional parecen incorporar la estimación del fondo y un importe positivo adicional de similar importe que le lleva al equilibrio.

Adicionalmente, la comunidad ha aportado información sobre las medidas adoptadas, las previsiones de ingresos a percibir del Estado y el gasto sanitario incurrido hasta el mes de mayo, que han servido de base al análisis de la AIReF.

Se estima, además, que la COVID-19 puede suponer en la comunidad un impacto entre 1,1 y 1,4 puntos de PIB regional.

El elemento fundamental de cambio en las perspectivas para 2020 ha sido la estimación del impacto de la COVID-19, basada en el aumento esperado en el gasto sanitario, las medidas adoptadas en otros ámbitos y la pérdida de ingresos prevista por la caída de la actividad económica.

En este impacto está considerado el mayor gasto estimado por la comunidad por las medidas que puedan adoptarse en educación para el curso que viene, aunque no el posible ahorro de la implantación del Ingreso Mínimo Vital (IMV).

La AIReF estima que las transferencias que la comunidad percibirá del Estado a través del Fondo COVID-19 podrían suponer entre 1,3 y 1,4 puntos de PIB, aunque puntualiza que no se dispone de los datos que permitirían calcular la distribución definitiva.

También prevé que el nivel de deuda en la comunidad autónoma de Cantabria podría oscilar entre un 25 y un 26,1 % del PIB, afectado tanto por la caída del PIB regional como por factores fiscales ajenos a la COVID-19.

Y apunta a que, además, la pandemia tendrá una serie de efectos sobre las cuentas de la comunidad, con un impacto en términos de mayores gastos y menores ingresos estimado entre el 1,1 y el 1,4 % del PIB, si bien la financiación a través del Fondo COVID-19 podría compensar este efecto en ambos escenarios.

Según la AIReF, el impacto de la crisis sanitaria en Cantabria se aplazará a los ejercicios siguientes a través de los recursos del sistema de financiación autonómica y otras transferencias del Estado, con una perspectiva de que las previsiones macroeconómicas para 2021 y 2022 empeoran significativamente respecto a 2020.

Bajo las previsiones macroeconómicas actuales, los recursos del sistema para 2021 en la comunidad autónoma de Cantabria podrían experimentar una caída de entre el 11 % y el 15 % respecto a las cuantías abonadas en 2020.

A ello se une la caída de ingresos por la no reiteración de transferencias extraordinarias de 2020 que determina una variación negativa del conjunto de los ingresos entre el 13 % y el 16 %.

La AIReF apunta, finalmente, a que la abrupta caída del crecimiento económico, junto con el deterioro del saldo fiscal a partir de 2021, supondrán un aumento en el nivel de riesgo de sostenibilidad financiera de la comunidad autónoma de Cantabria.

Así, si bien en 2020 el Fondo COVID-19 trasladará parte del incremento del riesgo a la Administración Central, se estima que el deterioro del saldo fiscal previsto a partir de 2021 provocará un considerable aumento del volumen de deuda que, a pesar de la recuperación esperada del PIB, hará que la ratio siga subiendo.

Y se prevé que regresar al nivel del de deuda del 22,3 % registrado a finales del año 2019 requeriría, bajo el supuesto de corrección anual fija del déficit de 0,25 puntos de PIB, al menos una década.

 
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