13-05-2020 / 17:40 h EFE

El Gobierno de Cantabria está trabajando en el paso de la comunidad autónoma a la fase 2 de la desescalada frente a la pandemia por la COVID-19, por lo que el vicepresidente, Pablo Zuloaga, ha insistido este miércoles en pedir a los ciudadanos responsabilidad y que cumplan con las medidas de distanciamientos social y de uso de las mascarillas, que "está a punto de pasar de una recomendación a una obligación", ha afirmado.

"El equipo de la Consejería (de Sanidad) trabaja ya en cómo llegar a la fase 2 de la desescalada, pero para llegar hace falta que todos cumplamos con nuestra responsabilidad como ciudadanos", ha advertido Zuloaga, que ha rechazado algunas escenas que se han producido de concentraciones de personas en terrazas y calles.

Por ello, ha incidido en la necesidad de mantener los hábitos de responsabilidad "para no dar pasos atrás", durante una visita al Banco de Sangre y Tejidos del Hospital Valdecilla, junto al consejero de Sanidad, Miguel Rodríguez, cuya gestión en esta crisis sanitaria ha destacado.

Zuloaga y Rodríguez han conocido en esa visita el estudio que Valdecilla desarrolla junto a otros 33 hospitales españoles para usar el plasma de pacientes que han superado la COVID-19 en enfermos para reducir los síntomas y el tiempo de duración de la enfermedad.

"Es justo reconocer el trabajo que está realizando el personal sanitario de Cantabria, dirigido por la Consejería, por el consejero Miguel Rodríguez y por todo su equipo", ha valorado el vicepresidente.

Zuloaga ha reivindicado, además, que la presencia de Valdecilla en este estudio, en que participarán unos 300 pacientes de toda España y que podría empezar a ofrecer algunos datos en unas dos semanas, sitúa a Cantabria "a la cabeza" en la lucha contra la COVID-19 y permite mirar al futuro "con cierto optimismo" gracias a una base científica.

En Cantabria se han tratado a tres pacientes del Hospital Valdecilla y dos de Sierrallana, con un resultado "muy satisfactoria en todos", según la Consejería de Sanidad.

"Lo importante de esto es que el sistema sanitario de Cantabria demuestra que está a la altura y que está al día en las últimas técnicas en el tratamiento del COVID", ha abundado el consejero Miguel Rodríguez, quien ha destacado que el estudio está ofreciendo resultados "muy esperanzadores".

Con motivo de este estudio, el vicepresidente, además, ha hecho un llamamiento a los cántabros para que donen sangre "sin miedo", para que Cantabria siga estando a la cabeza en el número de donaciones. "Debemos de quitar el miedo, debemos de acudir a donar para que los recursos del Banco de Sangre y Tejidos de Cantabria no se vean comprometidos a pesar de la situación por la crisis por COVID", ha animado.

En el caso de los cinco pacientes tratados en Cantabria hasta ahora, todos tenían una infección respiratoria grave, pero "todavía es pronto para sacar conclusiones definitivas, ya que es necesario incrementar el número de pacientes para analizar los resultados en series más amplias", añade la Consejería.

El director del Banco de Sangre y Tejidos de Cantabria, José Luis Arroyo, ha explicado que el tratamiento se basa en la obtención de una donación de plasma de unos 600 mililitros de un paciente que haya superado la infección para transfundirlo a un paciente grave por coronavirus.

El efecto beneficioso de este tratamiento, ha añadido otro de los coordinadores del estudio, Iñigo Romón, se produce por la acción directa de los anticuerpos presentes en el plasma y que dan lugar a una inmunización pasiva.

Ha indicado que, aunque hay pocos casos publicados y son resultados preliminares, "todo parece indicar que se trata de una terapia esperanzadora que ayudará a mejorar el pronóstico de esta enfermedad".

Romón ha señalado la utilización del plasma hiperinmune para combatir una infección ya ha mostrado éxito en brotes anteriores de coronavirus como el SARS y MERS y sus riesgos, "poco frecuentes y generalmente leves de tipo alérgico", son los propios asociados a una transfusión de plasma similar a la que habitualmente se hace en todos los hospitales para tratar otras patologías.

Para la selección de personas a las que realizar el estudio, el Banco de Sangre está llamando a menores de 65 años, con peso superior a 50 kilos, ausencia de enfermedades, sin antecedentes de transfusión y que hayan superado la COVID-19 desde hace más de 14 días, además de que estén asintomáticos y presenten anticuerpos IgG anti SARS-COV2 en su sangre.

Entre todos se priorizará a aquellos que hayan sido donantes de sangre previamente, explican las médicos encargadas de valorar a los donantes Monserrat Briz y Cristina Amunárriz, quienes destacan la buena predisposición que han mostrado todas las personas contactadas, muchas de ellos personal sanitario incorporado a su trabajo tras haber pasado la infección.

Hasta el momento ya se han realizado 23 donaciones, que suponen 46 dosis de plasma y hay muchos otros pacientes ya valorados que donarán en los próximos días.

Dado que el plasma puede conservarse congelado hasta dos años, todas las unidades que se vayan recogiendo y almacenando estarán disponibles de forma inmediata en el caso de que se produzcan repuntes en el número de contagios, lo que permitirá actuar con mayor rapidez a nivel asistencial, concluye la Consejería de Sanidad en un comunicado.

 
Noticias relacionadas

    No se ha podido acceder al contenido, vuelve a intentarlo más tarde.
PUBLICIDAD
<< >> Abril 2021
L M X J V S D
      1 2 3 4
5 6 7 8 9 10 11
12 13 14 15 16 17 18
19 20 21 22 23 24 25
26 27 28 29 30    
Búsqueda por días
Introduce la fecha
PUBLICIDAD