22-01-2020 / 16:30 h EFE

El mayor de los Mossos d'Esquadra Josep Lluís Trapero ha desvelado hoy que se ofreció para detener él personalmente al expresidente Carles Puigdemont, aunque los comisarios superiores Ferran López y Joan Carles Molinero le disuadieron y acordaron que lo harían ellos dos.

Un día después de que el fiscal Miguel Ángel Carballo pusiera en duda que Trapero planeara detener a Puigdemont, el mayor ha aprovechado el interrogatorio de su abogada, Olga Tubau, en la tercera sesión del juicio en la Audiencia Nacional, para asegurar que su propósito era que fuera él mismo quien arrestara al president si así lo acordaba el juez tras la DUI.

En una conversación que mantuvo con los comisarios López y Molinero, en que valoraban cómo llevar a cabo este dispositivo, Trapero planteó que "lo razonable" era que, como máximo mando de los Mossos d'Esquadra, fuese él quien detuviera a Puigdemont, según ha sostenido hoy el mayor, que afronta una petición de 11 años de cárcel por rebelión por su supuesta connivencia con los líderes independentistas.

"Me dijeron que no les parecía bien, que era mejor que yo me quedase en Egara (el complejo central de los Mossos d'Esquadra) y que ellos se ofrecían (a practicar la detención de Puigdemont)", ha relatado Trapero, antes de poner fin a su extensa declaración, que en tres días se ha prolongado durante unas doce horas.

Al ser conscientes de que se trataba de un tema de una "gran trascendencia", Trapero dio indicaciones para que fueran los máximos mandos de los Mossos d'Esquadra los que asumieran las detenciones de los consellers: dos comisarios por cada miembro del Govern o, como alternativa, un comisario y un intendente.

Como otra muestra de su distanciamiento con los líderes del procés, Trapero ha reconocido además que ahora "lamenta" que pocos días antes del 1-O la cúpula de los Mossos desechara la idea que habían barajado para emitir un comunicado o convocar una rueda de prensa para desmarcarse públicamente de los planes del Govern para seguir adelante con el referéndum ilegal.

Trapero ha indicado que sopesó con su cúpula mostrar en público su malestar con el Govern tras salir "frustrados" y "preocupados" de la reunión que mantuvieron el 28 de septiembre de 2017 con Puigdemont, el exvicepresidente Oriol Junqueras y el exconseller de Interior Joaquim Forn, que no atendieron a su petición de dar marcha atrás con el 1-O pese el riesgo que preveían para el orden público y la seguridad ciudadana.

"En un primer momento nos decantábamos por hacerla (la rueda de prensa), luego pensamos que no, que un comunicado, se encargó al comisario Quevedo un borrador y finalmente declinamos, cosa que ahora lamentamos todos", ha señalado.

De lo que no tuvo dudas Trapero, según ha declarado este miércoles, fue a la hora de rechazar dar el salto a la política tras su cese el 27 de octubre de 2017 al frente de los Mossos en aplicación del artículo 155, cuando tuvo ofertas para incorporarse a una candidatura en las elecciones al Parlament del 21-D.

Fue su propia abogada, Olga Tubau, quien le trasladó esta propuesta -que según algunos medios consistía en ocupar el tercer puesto de la candidatura de JxCAT encabezada por Puigdemont-, ante lo que el mayor fue contundente, al dejar claro que no quería ni que le llamaran.

De la misma manera, Trapero, que salvo en sus comparecencias judiciales se ha mantenido alejado de los focos desde su destitución, también rehusó la propuesta que le planteó el presidente de la Generalitat, Quim Torra, una vez superado el 155, para reincorporarse como jefe de la policía catalana.

Sobre la labor de los Mossos para evitar el 1-O, Trapero ha subrayado que en ningún momento detectó cualquier atisbo de "desconfianza" hacia la planificación del operativo que había diseñado en las sucesivas reuniones que mantuvo con el fiscal superior de Cataluña.

Por ejemplo, ha relatado que en una reunión del 21 de septiembre de 2017, en presencia del coordinador del dispositivo para impedir el referéndum, el coronel Diego Pérez de los Cobos, el entonces fiscal superior de Cataluña José María Romero de Tejada, ya fallecido, le aclaró que no debía tomarse su llegada como "un de menos" a los Mossos.

"Tenemos toda la confianza en el Cuerpo", aseguró el fiscal, según Trapero.

El mayor también ha negado que resaltara la importancia de mantener en el dispositivo del 1-O los principios policiales de congruencia, oportunidad y proporcionalidad para encubrir una "inacción dolosa" para permitir que se celebrara el referéndum ilegal.

En la sesión de hoy también ha sido interrogada la intendenta de los Mossos Teresa Laplana, para quien el fiscal pide 4 años de cárcel por sedición, que ha alegado que no estaba al frente del dispositivo del 20S en la consellería de Economía y que en ningún momento trató de "impedir o entorpecer" el registro que llevaba a cabo la Guardia Civil.

Laplana, que ese día estaba de baja, situación que mantiene hasta la actualidad y que la eximirá de volver al juicio hasta el trámite de la última palabra, ha asegurado que lo único que deseaba el 20S era que el registro de la Guardia Civil se desarrollara "con la mayor normalidad" y poder atender a todas sus peticiones.

"De haber podido dar cumplimiento, todo habría ido mejor. Lamento que no pudiéramos responder a tiempo todas la peticiones", ha indicado Laplana, que ha alegado que nunca habló de la independencia con el Govern.

 
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