29-11-2019 / 17:11 h EFE

Los presidentes de Asturias y Galicia, Adrián Barbón y Alberto Núñez Feijóo, han trasladado este viernes visiones distintas sobre el futuro de la industria de este país, y especialmente de sus comunidades autónomas, así como sobre los planes que para este sector baraja el Gobierno en funciones de Pedro Sánchez.

Mientras el presidente asturiano se ha mostrado optimista ante el futuro industrial y las oportunidades que ofrece la transición energética, Feijóo ha dicho sentirse "muy preocupado" por unas políticas que posiblemente vayan a seguir encareciendo el coste de la energía y por los planes de cierre que se ciernen sobre empresas como la aluminera Alcoa, la celulosa Ence o la térmica de As Pontes.

Ambos han participado en la localidad asturiana de Vegadeo en la segunda edición de los "Encuentros en el Eo. Diálogo entre el presidente de Asturias y el de la Xunta de Galicia" que se ha centrado en tres retos: las infraestructuras, el reto demográfico y la industria en el siglo XXI.

Barbón ha explicado que el 21,5 por ciento del producto interior bruto de Asturias procede de la industria y que su intención es que siga teniendo ese peso haciendo compatible la producción y el medio ambiente.

Con ese fin, ha defendido la aprobación del estatuto de la industria electrointensiva, un aumento de las compensaciones derivadas de las emisiones de CO2, un arancel ambiental en toda la UE y una incremento de la inversión en ciencia e innovación "fundamental para el futuro de la industria y la industria del futuro".

Tras asegurar que las empresas asturianas que se toman en serio la adaptación a la nueva realidad van a invertir más de mil millones de euros, Barbón ha incidido en que la ciencia va a ser una de sus grandes aliadas para conseguirlo.

Asimismo, ha señalado que hay ir dando pasos para que China también apueste por la protección ambiental y se ha mostrado confiado en que haya térmicas asturianas que sigan funcionando aún en 2030.

Feijoo no se ha mostrado tan optimista como Barbón ya que, en su opinión, el coste de la energía va a ser determinante y porque las ayudas por C02, de 172 millones de euros este año, se encuentran muy lejos de los 500 millones de los que se beneficiaban antes las empresas electrointensivas por el contrato de interrumpibilidad.

Feijóo ha señalado que la espada de Damocles se cierne sobre la factoría lucense de Alcoa, de la que dependen 8.000 empleos directos e indirectos, que no se sabe cuál va a ser el futuro de Alcoa en A Coruña, porque no va a volver a producir aluminio primario y se desconoce lo que va a pasar con la empresa dentro de dos años, al igual que pasa con la planta de Ence en Pontevedra.

Feijóo ha advertido además que se va a cerrar la térmica de As Pontes, pese a haber invertido 217 millones de euros, mientras China está llena de centrales que usan este mineral, al igual que Alemania.

"Para bajar las emisiones no solo se pueden cerrar industrias, se puede hacer una política forestal o una economía circular más potente", ha señalado el jefe del Ejecutivo gallego, que considera que deben mantenerse abiertas algunas térmicas para garantizar la seguridad energética del país.

Según Núñez Feijóo, Galicia no puede digerir la posibilidad de cerrar As Pontes, Ence y Alcoa, un "asunto capital" para el que espera obtener apoyo del próximo Ejecutivo central.

 
Noticias relacionadas

    No se ha podido acceder al contenido, vuelve a intentarlo más tarde.
PUBLICIDAD
<< >> Mayo 2020
L M X J V S D
        1 2 3
4 5 6 7 8 9 10
11 12 13 14 15 16 17
18 19 20 21 22 23 24
25 26 27 28 29 30 31
Búsqueda por días
Introduce la fecha
PUBLICIDAD