01-11-2019 / 18:39 h EFE

Cada primero de noviembre Monterroso (Lugo) celebra el Día de Todos los Santos de un modo muy diferente al resto de España, por el jolgorio que se crea alrededor de su enorme mercado de interés turístico repleto de objetos de bisutería, vestuario, calzado, maquinaria agrícola y productos gastronómicos.

La localidad lucense de Monterroso no solo engalana los cementerios el uno de noviembre sino que desde hace semanas se prepara para recibir a miles de personas en su tradicional Feira de Santos, dicen los autóctonos que “la más antigua de Galicia", con más de quinientos años de historia.

“A feira das feiras”, como se la conoce popularmente, lleva siendo un mercado de animales y una suerte de bazar más de medio siglo ya que su nacimiento data del 1450 aunque tuvo que esperar a 2011 para ser declarada feria de interés turístico gallego.

Tantos años después, Monterroso continúa a ser fiel a la definición de mercado puesto que pese al fin comercial, sigue siendo una cita en la que el aspecto cultural y festivo van a la par que el económico.

Aunque, no obstante y tal como dice el refranero popular gallego “cada un conta a feira cómo lleva vai nela” -cada uno cuenta la feria como le va en ella-.

La efervescencia del mercado se vive, sobre todo, en la mañana cuando además de los lucenses, centenares de personas llegadas en sus coches o en autobuses con excursiones organizadas visitan los cientos de puestos ambulantes, con paseos en los que hacen hueco para una comida en la que el pulpo, también “á feira”, es el plato estrella.

Eso sí, todo en compañía del pan de Monterroso y el vino de Chantada, que se pueden degustar en los más de medio centenar de puestos distribuidos por toda la superficie ferial.

El postre ya corre a cargo de la pericia del consumidor que entre los centenares de puestos que abarrotan Monterroso puede elegir el mejor queso, miel, pasteles o castañas de los que allí se venden.

El tiempo otoñal que ha protagonizado este viernes festivo en la comunidad ha sido el propio para congregar, un año más, a miles de personas en el mercado de Monterroso ya que han sido muchos los que además de aprovechar la festividad de Todos los Santos para acudir a los cementerios, llenos de flores en recuerdo de los seres queridos fallecidos, han querido vivir esta jornada de un modo diferente.

El origen de esta exitosa romería descansa en la condición de punto de encuentro de la propia localidad de Monterroso, enclavada en la provincia de Lugo y donde se producía una importante concentración de ganado, llegado de toda Galicia, antes de ser trasladado a Castilla para cultivar los campos.

En la actualidad, al margen de la exhibición caballar, la Feira dos Santos, como se le denomina, persiste como referente del gran muestreo de los productos de temporada, que en estas fechas van desde los suculentos quesos hasta las castañas, pasando por las nabizas y la miel.

También de los aperos de labranza, ropa, calzado, artesanía y, por supuesto, flores, que un día como hoy, no pueden faltar.

Los licores tienen igualmente su hueco en esta cita, véase el caso de brebajes tales como el licor café o de hierbas, o el orujo en sí.

Tal es así que cada año, la visita a esta localidad es prácticamente de obligado cumplimiento para los amantes de la cultura y tradición galega que buscan ratificar el dicho popular y seguir sorprendiendo cada año; "Se ti viras o que eu vin, alá arriba en Monterroso; vintecinco xastres xuntos, a cabalo dun raposo".

En su traducción al castellano: "Si tu vieses lo que yo he visto, allá arriba en Monterroso, veinticinco sastres juntos a caballo de un raposo".

 
Noticias relacionadas

    No se ha podido acceder al contenido, vuelve a intentarlo más tarde.
PUBLICIDAD
<< >> Diciembre 2019
L M X J V S D
            1
2 3 4 5 6 7 8
9 10 11 12 13 14 15
16 17 18 19 20 21 22
23 24 25 26 27 28 29
30 31          
Búsqueda por días
Introduce la fecha
PUBLICIDAD