14-09-2019 / 10:20 h EFE

Las protestas ganan terreno en una Argentina marcada por la puja poltica de cara a las elecciones presidenciales de octubre prximo y por una crisis econmica que se ha agravado en el ltimo mes, detonando mltiples demandas sociales y sindicales.

El "agosto negro" que vivi el pas en trminos financieros, con un verdadero terremoto en los mercados y consecuencias severas en la economa real, ha tenido su correlato en las calles, con movilizaciones, bloqueos y acampadas de protesta en todo el pas.

Un total de 524 piquetes es el saldo de agosto, la cifra ms alta de cortes de protesta en lo que va del ao, segn el registro mensual que lleva la consultora Diagnstico Poltico y que revela que los reclamos bajo esta metodologa tuvieron un impactante aumento del 36 % en comparacin con julio ltimo.

De acuerdo con el informe de la consultora, a la cabeza de los bloqueos en agosto han estado las organizaciones sociales, con 149 cortes, seguidas por los trabajadores estatales, fuerzas polticas, sindicatos del sector privado, vecinos y grupos de desempleados.

Lejos de calmarse las aguas, todo hace prever que septiembre superar las cifras de agosto debido a un endurecimiento de las protestas, particularmente de los movimientos sociales, que esta semana han protagonizado una acampada de dos das en el centro de la capital.

Sus demandas son mltiples: prrroga de la ley de emergencia alimentaria que obliga a incrementar la provisin a comedores comunitarios, aumento del nmero de beneficiarios de subsidios sociales que paga el Estado y alzas en los montos de estas ayudas.

A estos se aaden reclamos de creacin de puestos de empleo y de reapertura de negociaciones salariales en un contexto de alta inflacin, que en agosto fue del 54,5 % interanual.

"En los ltimos meses, el protagonismo en el espacio pblico para protestar lo tienen las organizaciones sociales, agrupaciones que pueden ser formales o informales, integradas bsicamente por gente de sectores de bajos recursos y lideradas por dirigentes barriales, en muchos casos expolticos o exsindicalistas", dijo a Efe Patricio Giusto, de Diagnstico Poltico.

Estas organizaciones configuran un mosaico muy complejo, con grupos que son desprendimientos de sindicatos, otros surgidos desde las bases sociales durante la grave crisis de 2001 y algunos con un funcionamiento ms cercano a una fuerza partidaria.

Su tinte poltico tambin es diverso: unas se alinean con el peronismo tradicional, otras con el kirchnerismo o con la izquierda ms dura, un dato no menor en un contexto electoral tenso de cara a las presidenciales de octubre, para las que el peronista Alberto Fernndez se perfila como favorito para imponerse al presidente Mauricio Macri, que aspira a la reeleccin.

Segn Giusto, las organizaciones tambin van a las calles con un nimo diverso, ya que mientras las ligadas al peronismo y al kirchnerismo y emergidas de mbitos barriales buscan presionar al Gobierno para obtener ms beneficios econmicos, las agrupaciones ligadas a la izquierda dura lo que pretenden es ganar visibilidad.

"El ao electoral complica todo. La izquierda busca visibilidad en las calles a travs de acciones directas para desestabilizar, sea el gobierno que sea, porque son anarquistas, antisistema", apunt el analista.

El escenario es complejo porque en muchas protestas, como la acampada de cuarenta horas de esta semana, que incluy escaramuzas de los manifestantes con los policas, unas y otras organizaciones se mezclan.

Los reclamos han pasado adems esta semana de las calles a los centros comerciales, donde el martes una de las agrupaciones protagoniz una protesta que ha encendido, sobre todo en el sector empresario, la luz de alerta al recordar lo ms lgido de la crisis de 2001.

Durante aquel estallido social, comercios y supermercados eran saqueados en todo el pas, agitando una espiral de violencia y represin que termin con una treintena de muertos.

Ahora, con una inflacin en alza y el ndice de pobreza, que ya afecta a un tercio de la poblacin argentina, a la subida, la amenaza de volver a los supermercados est latente.

"El acampe contina. El prximo, si no hay respuestas, ser de 72 horas. Y en el caso de varias organizaciones, incluida la nuestra, si no hay alimentos a la brevedad, iremos a los supermercados", dijo a Efe este mircoles, en uno de los acampes, Oscar Kuperman, dirigente de la Coordinadora de Unidad Barrial Movimiento Teresa Rodrguez.

Por declaraciones de similar tenor, Kuperman fue denunciado el viernes ante la Justicia por el Ministerio de Seguridad.

El otro gran actor social de Argentina con tradicional peso en las protestas es el sindicalismo.

La Confederacin General del Trabajo (CGT), la mayor central obrera del pas, de raigambre peronista y que ha realizado cinco huelgas generales durante el Gobierno de Macri -la ltima en mayo pasado-, se comporta con mayor cautela desde el agravamiento de la crisis, una actitud que, segn Giusto, opera en este momento como un "factor estabilizador".

"Creo que en la CGT han hecho la lectura de que, con el grado de desprestigio que tienen y lo grave que est la situacin, lo peor que pueden hacer es ponerse al frente de grandes protestas y quedar ellos, en definitiva, como los principales responsables si todo desmadra", apunto el analista.

 
Noticias relacionadas

    No se ha podido acceder al contenido, vuelve a intentarlo ms tarde.
PUBLICIDAD
<< >> Enero 2020
L M X J V S D
    1 2 3 4 5
6 7 8 9 10 11 12
13 14 15 16 17 18 19
20 21 22 23 24 25 26
27 28 29 30 31    
Búsqueda por días
Introduce la fecha
PUBLICIDAD