24-03-2019 / 12:39 h EFE

Jaulas, lazos, venenos, perchas, liga, parany... Los mtodos para capturar animales, especialmente de especies amenazadas, siguen salpicando el campo en Espaa, aunque las sucesivas campaas del Seprona de la Guardia Civil estn poniendo coto a una actividad que pone en riesgo los ecosistemas.

Cuenta para ello con la colaboracin del Servicio Cinolgico de la Guardia Civil, que desde hace aos tiene perros adiestrados para la deteccin de cebos envenenados, una especialidad cada vez ms requerida para ayudar al Seprona en sus pesquisas. De hecho, si en 2015 los cuatro perros de la central adiestrados en ello realizaron 28 salidas, al ao siguiente las duplicaron.

Y hay otra unidad del instituto armado clave en la investigacin de los cebos: el laboratorio de Medio Ambiente del Servicio de Criminalstica de la Guardia Civil, que en 2017 analiz 40 casos y al ao siguiente los super con creces.

Entre el 80 y el 85 por ciento de los casos de cebos envenenados que analiza ese laboratorio da positivo.

Desde su fundacin, el Servicio de Proteccin de la Naturaleza (Seprona) del instituto armado ha tenido como objetivo la preservacin de las especies y desde hace al menos quince aos lleva a cabo campaas especficas en todo el territorio nacional para prevenir, detectar y erradicar el uso de cebos de todo tipo.

As lo explica a Efe el capitn Esteban de Diego, de la Jefatura del Seprona, que hace un balance positivo de las siete ediciones de la operacin Antitox -ya estn preparando la octava-, as como de la campaa que la precedi, denominada Siberia, y de sus antecesoras.

Si se analizan las tres ltimas ediciones de Antitox, se observa un aumento tanto en el nmero de intervenciones, como en el de los delitos detectados, en el de los detenidos y en el de los cebos localizados.

Los datos a los que ha tenido acceso Efe as lo reflejan. De las 14 infracciones detectadas en 2016 se ha pasado a 66 el ao pasado; de 3 delitos a 18; de 3 detenidos o investigados a 21; de 6 animales hallados envenenados o capturados con otros mtodos a 70; y de un solo cebo envenenado a 25.

Pero si algn dato llama la atencin, es el notable aumento de los mtodos decomisados distintos al veneno, artes prohibidas que se han cuadruplicado en los dos ltimos aos al pasar de 214 a 876.

Y si unas de estas artes son especialmente utilizadas, los cebos conocidos como perchas (trampas para aves pequeas) y el mtodo llamado liga (pegamento para capturarlas vivas) se llevan la palma, con 580 intervenidas solo en Valencia, una de las provincias donde ms inspecciones realiz el Seprona dentro de Antitox VII, con 26, aunque por detrs de las 39 practicadas en Albacete.

A estos dos territorios le siguen Huelva, con 18 inspecciones; Gijn, con 13; Burgos, con 11; y La Rioja, Ourense y Valladolid, con 10 en cada caso.

No solo se ha decomisado este tipo de objetos y artes prohibidos. Los agentes de la Guardia Civil tambin han intervenido en la ltima campaa 2.253 kilos de diferentes venenos o productos txicos que la Unin Europa ya prohibi hace aos.

"Bastante sorprendente", dice el capitn, les ha parecido a los investigadores la localizacin de todos esos medios prohibidos, que se explica tanto por la decisin del Seprona de enfocar la campaa hacia esos mtodos como por el creciente uso de los mismos ante el mayor rechazo al veneno.

Y es que, segn De Diego, existe una concienciacin cada vez mayor del poder destructivo de los venenos. Porque no solo afecta al animal que lo ingiere, sino al que se come a ste y a la propia tierra o al agua cuando la vctima se descompone.

Linces, quebrantahuesos, grandes rapaces como el guila imperial o la perdicera o el buitre, incluso lobos y osos son algunas de las especies ms amenazadas por el uso de venenos con un mismo mvil: preservar las actividades ganaderas, de caza y agrcolas.

Es el principal motivo por el que se hace uso de estos productos txicos, aunque en algn caso investigado -muy pocos- las rencillas o el estado mental del autor han estado detrs de esa utilizacin.

Muchas veces la investigacin de un caso se cierra con una infraccin administrativa, porque en ocasiones los cepos no estaban colocados y se sanciona por la tenencia y adquisicin, que estn prohibidas.

Pero pueden llegar a ser delito, sobre todo si la especie atrapada est protegida.

No resulta fcil localizar el cepo, generalmente colocado en zonas recnditas y deshabitadas, donde tampoco es fcil encontrar testigos que ayuden a identificar al autor.

Adems, segn recalca el capitn, los autores, conscientes del cerco policial, van utilizando otras tcticas para dificultar la labor de los agentes.

Quiere creer el Seprona que dentro de esos mtodos, el uso del veneno est bajando. Mejor eso que pensar que existe una "cifra negra" (el delito que no aflora). En cualquier caso, sus agentes siguen atentos ante cualquier repunte, concluye el capitn.

 
Noticias relacionadas

    No se ha podido acceder al contenido, vuelve a intentarlo ms tarde.
PUBLICIDAD
<< >> Junio 2020
L M X J V S D
1 2 3 4 5 6 7
8 9 10 11 12 13 14
15 16 17 18 19 20 21
22 23 24 25 26 27 28
29 30          
Búsqueda por días
Introduce la fecha
PUBLICIDAD