30-04-2019 / 19:20 h EFE

El hombre detenido por matar ayer por la tarde en la Rambla de Figueres (Girona) a un vecino de esta localidad ha admitido los hechos y ha explicado que actuó así porque se siente “maltratado”, le han cerrado las puertas y quería empezar de nuevo "una vida normal" en Girona o Barcelona y no le han dejado. El detenido, Mohamed R., de 41 años, que fue arrestado por asestar una puñalada mortal en el cuello a un hombre sin mediar palabra, había sido condenado a 14 años de reclusión en un psiquiátrico tras matar, en 2006, a la dueña del piso en el que vivía y ayer mismo, a las 14:55 horas, poco antes del crimen, había intentado matar a otra mujer tras perseguirla por la calle con un cuchillo. El asesino confeso, quien asegura “haber pedido ayuda muchas veces a las instituciones” pero que nunca le han ayudado, ha declarado a los Mossos d'Esquadra que compró el cuchillo unos días antes del crimen y eligió al azar a su víctima, un vecino de Figueres de 64 años a quien clavó el arma en la tráquea. Desde el crimen de 2006, Mohamed R. estuvo ingresado en varias unidades penitenciarias de salud mental y no tuvo ningún permiso penitenciario, aunque si alguna salida programada relacionada con sus tratamientos médicos y terapias y siempre acompañado por personal del centro.

Según fuentes judiciales, estas salidas eran propuestas por los equipos médicos de salud mental, la junta de tratamiento del centro penitenciario las avalaba y el juez de vigilancia penitenciaria las aprobaba.

Con los informes favorables de la evolución de Mohamed R. que recibió del equipo de salud mental del centro de Quatre Camins que aconsejaban su traslado, en junio de 2016 la sección cuarta de la Audiencia cambió la medida de seguridad y le ingresó en una unidad psiquiátrica “no penitenciaria”, de la red pública de salud mental, en el Parque Hospitalario Martí Julià de Salt.

Desde ese momento, el seguimiento a Mohamed R. ya no lo hicieron los servicios penitenciarios, sino los equipos de medidas penales alternativas de Girona.

En febrero de 2018, la Red de Salud Mental se reafirmó en lo que ya había manifestado en el sentido que el interno se encuentra “compensado” y que el centro ya no es apto para sus características.

En mayo de 2018, emitieron un informe al Tribunal destacando el comportamiento del interno, su falta de respeto hacia el personal de la unidad, transgresiones continuas y amenazas que incluso ponían en riesgo la recuperación del resto de usuarios y aconsejando su reingreso en una unidad penitenciaria de salud mental.

En junio, el forense informó que la “psicosis tóxica” que padeció al matar a su casera en 2006 “estaba en remisión” por el tratamiento farmacológico con buena respuesta.

En julio de ese año, la Audiencia le impuso un control ambulatorio argumentando que, aunque Mohamed R. fuera “una persona conflictiva”, estaba “compensado” de lo que lo llevo a la comisión del delito y como no necesitaba un tratamiento psiquiátrico y no había sido condenado a pena privativa de libertad, quedaba en control ambulatorio.

Mohamed R., a quien visitaron un forense y un médico al ser detenido este lunes y dijeron que “no presentaba síntomas de trastorno mental”, se encuentra en la comisaría de los Mossos de Figueres a la espera de pasar a disposición del Juzgado de Instrucción de guardia de Figueres próximamente.

 
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