20-03-2013 / 11:50 h EFE

La presidenta de la Sociedad Española de Antropología Física (SEAF), Esther Rebato, ha asegurado que el concepto de "raza" es un término caduco desechado por el saber científico actual.

Con motivo de la conmemoración mañana jueves del Día internacional de la eliminación de la discriminación racial, Esther Rebato, profesora de la universidad pública vasca, ha escrito un artículo en el que desmonta cualquier pretensión legitimadora del concepto de raza aplicado a la especie humana.

La profesora ha recordado que el término "raza" comenzó a usarse en el siglo XVI y tuvo su auge en el siglo XIX, como categoría taxonómica equivalente a subespecie. En la actualidad solo se aplica a los animales domésticos.

Rebato ha explicado que todos los humanos compartimos el mismo código genético y las variaciones que observamos no son debidas a genes distintos, sino a variantes de los genes que se reparten con distintas frecuencias en las poblaciones.

Un ejemplo: el sistema sanguíneo ABO se debe a un gen cuyas variantes (A, B y O) se distribuyen en todo el mundo. En el caso de una transfusión, la sangre de un pigmeo podría salvarle la vida a un sueco mientras la de su vecino podría ser fatal si no se corresponde con el mismo tipo sanguíneo.

Otro ejemplo es el de un rasgo más "visible", el color de la piel, que es uno de los caracteres más usados para definir las supuestas "razas" humanas (blanca, negra...).

La autora ha explicado que este rasgo se debe a la expresión de unos pocos genes; se trata de una forma de protección ante la radiación solar que hizo que a lo largo de la evolución humana se fijaran algunas variantes genéticas que hacen que se sintetice más o menos "melanina" (el pigmento que da color a la piel), en función de la latitud geográfica: más cantidad de melanina en los grupos próximos al Ecuador y menos en las poblaciones más alejadas del mismo (como en el Norte de Europa).

Otro rasgo: la estatura. Muchos grupos africanos tienen estaturas muy altas, pero también las poblaciones del Norte de Europa. ¿Forman todos ellos una "raza" por su tamaño?, ha preguntado la autora.

La antropóloga ha resumido que resulta muy difícil dividir (o agrupar) a las personas usando rasgos biológicos: existe más similitud genética entre europeos y africanos subsaharianos que entre africanos y melanesios, a pesar de la piel oscura de estos dos grupos.

Por ello, la profesora ha criticado el que se quiere dar al concepto de "raza" un significado científico (que no tiene) para justificar determinadas ideologías (racismo).

"Cada uno de nosotros constituye una sola historia genética. Por ello, no podemos construir una "raza" ni siquiera en el interior de nuestra propia familia; somos todos diferentes y al mismo tiempo formamos parte de una misma especie biológica", ha defendido.

La antropóloga ha concluido: "somos culturalmente distintos y es en la diversidad cultural donde se encuentra nuestra riqueza. Los indígenas amazónicos nos recuerdan que cuando nuestra sangre está viva es roja, mientras que los huesos serán blancos cuando estemos muertos".

 
Noticias relacionadas

    No se ha podido acceder al contenido, vuelve a intentarlo más tarde.
PUBLICIDAD
<< >> Junio 2019
L M X J V S D
          1 2
3 4 5 6 7 8 9
10 11 12 13 14 15 16
17 18 19 20 21 22 23
24 25 26 27 28 29 30
Búsqueda por días
Introduce la fecha
PUBLICIDAD