08-11-2018 / 21:00 h EFE

El arzobispo primado de España, Braulio Rodríguez, no es partidario de que las diócesis eclesiásticas se ajusten a la división geográfica de las provincias y ha puesto como ejemplo que zonas de Cáceres y Badajoz, integradas en la de Toledo, se sienten pertenecientes a ella "desde que nacieron, somos hermanos".

Así se ha pronunciado el arzobispo de Toledo a preguntas de los periodistas sobre este asunto en una rueda de prensa ofrecida hoy en la capital regional, en la que ha apuntado no ser partidario de dicha medida, si bien ha apostillado: "vete tú a saber qué va a pasar dentro de quince años, nunca se sabe".

A juicio de Rodríguez, las divisiones entre las diócesis no tienen nada que ver con las divisiones administrativas de las autonomías.

De hecho, ha remarcado, hay varias diócesis cuyo territorio pertenece a dos autonomías "y no pasa nada", por lo que, a su entender, éste no constituye "un problema serio".

Ha concluido que las 30 parroquias de Cáceres y Badajoz "no están recibiendo un peor servicio" por parte de la Diócesis de Toledo, por no pertenecer a esta provincia, ha aseverado.

En cualquier caso, ha indicado que sobre este asunto, "la Santa Sede tiene la última palabra".

De hecho, el presidente de la Junta de Extremadura, Guillermo Fernández Vara, expuso el pasado mes de septiembre al papa Francisco que es una "anomalía" que Guadalupe, donde está la patrona de la región, dependa eclesiásticamente de Toledo y no de una diócesis extremeña.

"Yo entiendo que es una anomalía que un territorio, en este caso una región administrativa, tenga una patrona que dependa de un territorio diferente al suyo, en este caso el de Toledo", dijo Fernández Vara a los medios en Roma.

 
Noticias relacionadas

PUBLICIDAD
<< >> Noviembre 2018
L M X J V S D
      1 2 3 4
5 6 7 8 9 10 11
12 13 14 15 16 17 18
19 20 21 22 23 24 25
26 27 28 29 30 30  
Búsqueda por días
Introduce la fecha
PUBLICIDAD