31-12-2010 / 13:20 h EFE

"La prioridad clave es la economía", ha señalado el ministro de Exteriores, János Martonyi, quien ha fijado como elementos esenciales una mejor coordinación de las políticas económicas y enviar a los mercados financieros un mensaje de calma.

Uno de los aspectos que se debatirán en lo próximos meses será un nuevo sistema de sanciones para los países con déficit excesivos para que no se vuelva a caer en los desequilibrios que han llevado a Irlanda y Grecia al borde de la bancarrota.

Budapest también apuesta por acelerar el llamado "semestre europeo", por el que los Gobiernos de la UE tendrán que adelantar el envío a Bruselas de las principales líneas de sus presupuestos para el ejercicio siguiente, antes de que sean aprobados por sus respectivos Parlamentos nacionales.

Otra cuestión clave que se debatirá durante la Presidencia húngara será la reforma del Tratado de Lisboa para crear un mecanismo permanente de rescate de países del euro en dificultades, y que sustituirá al instrumento financiero de 750.000 millones de euros que se creó en mayo.

El éxito de la Presidencia dependerá de la situación económica y política de la UE, ya que la crisis podría acaparar toda la atención los próximos seis meses, aseguró Péter Krekó, director de investigaciones del instituto Political Capital.

Si la situación de Portugal, España u otros país empeora considerablemente, la UE tendrá que salvaguardarlos. "Esto podría determinar toda la temática de la Presidencia húngara", agregó el analista húngaro en declaraciones a Efe.

En lo que se refiere a la energética, Hungría quiere fomentar la seguridad y diversidad de suministro ya que los países de Europa Central y del Este dependen en gran medida de Rusia en este ámbito.

En febrero se celebrará una cumbre dedicada a la energía en la que Hungría tiene esperanzas de cerrar decisiones estratégicas.

Además, el país acogerá el 27 de mayo la cumbre con los países de la Asociación Oriental, para fortalecer las relaciones entre la UE y las ex repúblicas soviéticas de Ucrania, Bielorrusia, Moldavia, Georgia, Armenia y Azerbaiyán.

Hungría también ha anunciado que otra de las prioridades de su presidencia será la política de integración de la minoría gitana, una cuestión que afecta a muchos países de la unión, pero en especial a Hungría, Eslovaquia, Rumanía y Bulgaria.

En declaraciones a Efe la secretaria de Estado de Asuntos Europeos, Enikö Györi dijo que "Todos los países se enfrentan al mismo tema. Queremos que se redacte un documento europeo que diga que todos los países tendrán que hacer sus deberes, sin violar los principios europeos y contribuyendo a la integración, la vida digna, la enseñanza y el empleo de esta comunidad".

Respecto a la integración de Croacia, Hungría espera poder cerrar las negociaciones durante su presidencia con el país vecino.

Budapest defiende desde hace tiempo la adhesión de Croacia, un país con el que mantiene relaciones bilaterales muy buenas.

Otro asunto pendiente será la entrada de Rumanía y Bulgaria a la zona de Schengen, que está previsto para marzo de 2011, aunque Alemania y Francia consideran que ambos países aún no están preparados.

Hungría asume la Presidencia entre las críticas de algunos de sus socios por una polémica ley de medios, impulsada por el Gobierno conservador de Viktor Orban, que se considera que limita la libertad de prensa.

 
Noticias relacionadas

PUBLICIDAD
<< >> Noviembre 2017
L M X J V S D
    1 2 3 4 5
6 7 8 9 10 11 12
13 14 15 16 17 18 19
20 21 22 23 24 25 26
27 28 29 30 30    
Búsqueda por días
Introduce la fecha
Lo último...
PUBLICIDAD