22-03-2010 / 12:30 h EFE

Según un comunicado de la organización, la contaminación de los alimentos y del agua por sustancias químicas, consecuencia de la polución ambiental que puede llegar a la cadena alimentaria a través del aire, el agua o el suelo, es una preocupación para la salud pública a nivel mundial.

A esta contaminación alimentaria contribuye el uso de pesticidas, fármacos, abonos y productos químicos utilizados en múltiples procesos industriales.

En el encuentro, organizado por la Cátedra Santiago Grisolía, se tratarán temas como los mecanismos de neurotoxicidad de los contaminantes de la cadena alimentaria, el análisis de los efectos de la exposición acumulada a baja dosis y a combinaciones de distintos contaminantes.

Además, se abordarán los efectos a largo plazo o las nuevas aproximaciones proteómicas y genómicas para el estudio de los efectos tóxicos sobre el cerebro de los contaminantes en los alimentos.

Entre los ponentes se encuentran representantes de la Comisión Europea que gestiona el programa marco de investigación, de la Autoridad Europea sobre Seguridad Alimentaria, y destacados investigadores de distintos países, según las fuentes.

Según Vicente Felipo, director del Laboratorio de Neurobiología del Centro de Investigación Príncipe Felipe (CIPF) y de la Cátedra Santiago Grisolía, la contaminación de los alimentos y del agua por sustancias químicas es una "preocupación para la salud pública a escala mundial" Según Felipo, probablemente el efecto mas importante de los contaminantes alimentarios y del agua sea el que producen sobre el desarrollo cerebral de los niños expuestos a ellos durante la gestación, la lactancia y las edades más tempranas, durante las cuales se produce la parte principal del desarrollo cerebral.

Los contaminantes ingeridos por la madre llegan al cerebro del feto a través de la sangre y la placenta de la madre y al lactante a través de la leche materna.

El cerebro en desarrollo es muy vulnerable a los efectos de los contaminantes, incluso a niveles de exposición que no afectan el cerebro adulto ya formado, y los efectos producidos en el cerebro en desarrollo pueden ser duraderos e incluso permanentes.

Además, la leche materna humana contiene cantidades significativas de algunos contaminantes orgánicos persistentes, especialmente en zonas nórdicas, donde se acumulan arrastrados por los vientos y las corrientes marinas.

 
Noticias relacionadas

PUBLICIDAD
<< >> Julio 2018
L M X J V S D
            1
2 3 4 5 6 7 8
9 10 11 12 13 14 15
16 17 18 19 20 21 22
23 24 25 26 27 28 29
30 31          
Búsqueda por días
Introduce la fecha
Lo último...
PUBLICIDAD