14-03-2010 / 11:10 h EFE

Según información de este departamento municipal, aunque el agua de consumo público de Madrid es de una calidad "excelente" y el 97 por ciento de los análisis realizados en 2009 resultaron "conformes", en un 3 por ciento de los casos se requirieron medidas correctoras de cambio de tuberías de plomo.

Durante 2009, los inspectores de Madrid Salud tomaron 250 muestras de agua de consumo en grifo en edificaciones construidas antes de 1980 -que son más de 100.000 edificios de viviendas de la capital, lo que supone el 75% del total- dentro del programa de inspección y control del plomo en agua de consumo humano.

El Real Decreto 140/2003 de 7 de febrero, por el que se establecen los criterios sanitarios de la calidad del agua de consumo humano, recoge en su disposición transitoria primera la necesidad de sustituir las tuberías y accesorios de plomo en contacto con el agua de consumo antes del 1 de enero de 2012.

La razón es que la presencia de un nivel de plomo por encima de lo establecido en el citado Real Decreto puede suponer un riesgo para la salud, sobre todo en niños, bebés y fetos -a través del agua injerida por la madre-.

Actualmente, ese Real Decreto fija el nivel máximo de plomo en agua de consumo de grifo en 25 microgramos por litro, pero a partir de 2014 esa tasa será más exigente: sólo 10 microgramos por litro.

En los edificios construidos antes del año 1975 el material empleado en las tuberías era con frecuencia el plomo, pero desde entonces ya no se usa porque puede existir cesión de este metal al agua y alterar las características químicas de la misma.

Para saber si una tubería es de plomo, además de que es de color gris mate en vez de plateada o dorada, se puede probar a rayar con un cuchillo o incluso con una llave, ya que este metal es lo suficientemente blanco como para que quede una marca bastante profunda.

También es posible que quede plomo en el agua si se han instalado grifos o accesorios de bronce, ya que en esta aleación de cobre y estaño se añade en ocasiones plomo.

En caso de que una vivienda tenga cañerías de plomo, Madrid Salud aconseja adoptar algunas precauciones, entre ellas no utilizar el agua del grifo caliente para beber ni cocinar, porque es posible que tenga mayor contenido de plomo que el frío, por lo que es mejor usar éste y calentar el agua después.

Asimismo, indica que antes de beber, especialmente si no se ha utilizado durante más de seis horas, es conveniente dejarla correr hasta que esté fresca, puesto que el descenso de temperatura indicará que ha entrado agua de la red general, en la que ya no existen conducciones de plomo.

En este caso, el departamento de Salud del Ayuntamiento de Madrid propone no desperdiciar el agua que se deja correr sino aprovecharla para lavar o regar las plantas.

 
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