02-01-2018 / 15:19 h EFE

Una juez de Barcelona ha anulado una multa de 200 euros que el Servicio Catalán de Tráfico (SCT) impuso a un conductor que llevaba instalado un detector de radares, porque no se ha podido acreditar si lo usaba para localizar cinemómetros o como navegador.

En la sentencia, la titular del juzgado contencioso administrativo 13 de Barcelona da la razón al conductor, asesorado por los servicios jurídicos de la asociación Automovilistas Europeos Asociados (AEA), y anula la multa que Tráfico le impuso en marzo de 2016.

El conductor, que fue sancionado por los Mossos d'Esquadra cuando circulaba por la C-28, en Lleida, recurrió esta multa, si bien el Servicio Catalán de Tráfico desestimó sus argumentos en febrero de 2017, ante lo que el afectado recurrió a la justicia, que finalmente le ha acabado dando la razón.

Según la juez, pese a que el vehículo llevaba instalado un detector de radares, con antena, y que el aparato estaba en funcionamiento, no se ha podido acreditar que el dispositivo se utilizara para detectar los puntos de control de la velocidad o únicamente como navegador, como medio legal de ayuda a la conducción.

Por este motivo, la sentencia, que no se puede recurrir, ve improcedente la sanción impuesta, al considerar que no cumple con los requisitos de la Ley de Seguridad Viaria.

 
Noticias relacionadas

PUBLICIDAD
<< >> Abril 2018
L M X J V S D
            1
2 3 4 5 6 7 8
9 10 11 12 13 14 15
16 17 18 19 20 21 22
23 24 25 26 27 28 29
30            
Búsqueda por días
Introduce la fecha
Lo último...
PUBLICIDAD