16-02-2017 / 14:01 h EFE

La Sección III de la Audiencia de Badajoz ha fijado una condena de tres años y tres meses de prisión por un delito de homicidio imprudente al autor de la muerte de un joven en una zona de ocio de Mérida en 2011, según la sentencia emitida.

El procesado, que también deberá indemnizar a los familiares del fallecido con 80.000 euros, ya estuvo dos años y tres meses de prisión por estos hechos, por lo que le restará cumplir un año.

La sentencia, que puede ser recurrida ante el Tribunal Superior de Justicia de Extremadura, atiende al veredicto de culpabilidad que emitió un jurado popular el pasado 2 de febrero, que estimó los hechos de homicidio imprudente.

Dicho juicio con tribunal popular fue el segundo que sobre esta causa se celebró, después de que el Tribunal Supremo ordenara la repetición y anulara la condena de cárcel para el procesado -10 años de prisión- que fijó la Audiencia de Badajoz en la primera vista y ratificó el Tribunal Superior de Justicia de Extremadura (TSJEx).

Los hechos ocurrieron el 11 de junio de 2011 en un local de un centro comercial emeritense con una discusión, que posteriormente continúo en los pasillos de las instalaciones hasta trasladarse a los aparcamientos exteriores de las mismas.

Fue allí donde comenzó la pelea en la que el ahora procesado propinó una patada en la nuca a la víctima, que cayó inconsciente al suelo y que murió varios días después tras sufrir una hemorragia intercraneal.

Tras el veredicto de culpabilidad por homicidio imprudente emitido por el segundo tribunal, el Ministerio Fiscal y la acusación particular interesaron una condena de cuatro años de prisión y accesorias, cuando inicialmente pedían 13 años.

Por la defensa del acusado se solicitó la imposición de la pena de tres meses o un año de cárcel por apreciar dos circunstancias atenuantes: la reparación del daño y dilaciones indebidas en el proceso.

Como hechos probados, se recoge que, tras la discusión entre ambos, el ahora procesado dio una patada en la zona de la nuca a la víctima, lo que provocó que ésta se desplomara hacia adelante y cayera al suelo de frente, provocándole un traumatismo y dejándole inconsciente en el suelo.

La víctima, que ingresó en la UCI en estado de coma profundo por encefalopatía postanóxica y hemorragia subaradnoidea, falleció dos días después.

De hecho, la sentencia emitida señala que Alejandro murió como consecuencia de una hemorragia intracraneal subaradnoidea masiva causada por la patada recibida del agresor.

El jurado declaró probado que el acusado actuó omitiendo las más elementales normas de cuidado que comúnmente adoptan las personas, aunque descartó el dolo homicida, pues mantuvo "serias dudas" de que el agresor fuera plenamente consciente o asumiera que podía causarle la muerte a la víctima.

Asimismo, la autopsia realizada y el estudio histopatológico permiten atribuir un origen puramente traumático a esta hemorragia, sin ningún factor concausal, como pudiera ser la existencia de un aneurisma o de una malformación arterio-venosa, tal como apuntó un neurocirujano durante el juicio.

Por otra parte, el tribunal descarta el atenuante de dilaciones indebidas, así como el de reparación de daño, pues califica de "reducida" la cantidad económica de 2.000 euros que el procesado puso a disposición de los familiares del fallecido, especialmente cuando se pedían indemnizaciones de hasta 125.000 euros.

 
Noticias relacionadas

PUBLICIDAD
<< >> Diciembre 2018
L M X J V S D
          1 2
3 4 5 6 7 8 9
10 11 12 13 14 15 16
17 18 19 20 21 22 23
24 25 26 27 28 29 30
31            
Búsqueda por días
Introduce la fecha
PUBLICIDAD