12-06-2012 / 12:01 h EFE

Arranca estos días la primera recolección de 2.000 hectáreas de camelina, cultivo que "despega" en España gracias al impulso del Gobierno, autonómicos y empresas de aviación e hidrocarburos para obtener, de su aceite, bioqueroseno para automoción, aviación civil y militar.

El director de Camelina Company España (CCE), Yuri Herreras Yambanis, ha resaltado en declaraciones a Efe las buenas perspectivas para el cultivo -su extensión se multiplicará por cinco para 2012-, en el que se han implicado Gobierno y comunidades autónomas como Castilla-La Mancha, Castilla-León, Andalucía, Extremadura, Aragón o Madrid y que podría generar centenares de empleos.

CCE opera desde hace tres años en España, cuando se constituyó una joint venture entre el líder mundial en producción y comercialización de Camelina -la estadounidense Great Plains Oil & Exploration (Great Plains-The Camelina Company)- y compañías especializadas en el desarrollo de proyectos agroenergéticos.

La empresa, que también trabaja junto a Airbus en el desarrollo de una iniciativa similar en Rumanía, cree que en 2017 se podrían alcanzar en España unas 100.000 hectáreas de este cultivo de segunda generación, aunque eleva el potencial nacional hasta las 300.000 ha.

Según Herrera, España quiere un "barril verde" para depender menos del queroseno de origen mineral, muy costoso (800-1.000 euros/t) y sujeto al comercio de derechos de emisión de CO2.

El bioqueroseno es hoy más caro -puntualiza- que el proveniente del refino de petróleo, aunque en próximos años será competitivo.

Permitirá en concreto reducir las emisiones de gases de efecto invernadero en un 60 %, por lo que genera créditos de carbono para las aerolíneas y minora la diferencia en el precio final.

El objetivo de España es alcanzar 200.000 toneladas de aceite de camelina anuales -para 2020 o incluso antes-, lo que requerirá de la construcción de una refinería en España, según el director de CCE, que recuerda que la matriz americana de la compañía ha desarrollado miles de hectáreas en Montana (EEUU) y sur de Canadá.

CCE rubricó en octubre del año pasado la Iniciativa Española de Producción y Consumo de bioqueroseno para aviación, en la que también están involucrados Cepsa, Repsol, CLH, Iberia o Airbus, así como departamentos del Gobierno español, que apuestan por la camelina frente a otras alternativas barajadas, como la jatropha.

Según fuentes empresariales, el sector puede generar 2,2 puestos de trabajo por cada 100 hectáreas (lo que se traduciría en 2.200 empleos en el campo si se rebasaran las 100.000 hectáreas).

Los primeros ensayos en España datan de 2009 en Valladolid y, en 2010, se amplió el programa de investigación a centros de referencia agronómica de Castilla la Mancha (ITAP), Castilla y León (Itagra e Itacyl) y Andalucía (Ifapa), a los que se ha unido después Extremadura (Finca "La Orden"), ha aclarado Herreras.

En la campaña 2010 se plantaron 100 hectáreas en España -el 94 % en Albacete- con agricultores "punteros" para estudiar las variedades, el protocolo agronómico y la recolección con maquinaria.

En 2011 se centraron en ensayos de I+D en las citadas comunidades, más Madrid y Aragón, y se inició la primera fase del proyecto piloto para la explotación de 2.000 hectáreas, un cultivo que se desarrolla en condiciones extremas de secano y, por tanto, no compite con terrenos destinados a la alimentación.

De cara al próximo año, la firma prevé pasar de esas 2.000 hectáreas que ahora se recolectan en campos españoles hasta 10.000, con acuerdos con agricultores a los que dotan de las semillas y asesoramiento técnico y a los que compran todo el grano -se barajan unos rendimientos de 1.500-2.500 kilos por hectárea-.

Entre las ventajas para el campesino, esta oleaginosa ofrece más rentabilidad que el cereal pero con el 20 % de ahorro en insumos -como fertilizantes- y se adapta a la rotación de cultivos (cereal-leguminosa-camelina), ofreciendo una alternativa agronómica y económica de esas tierras de secano extremo con pocas alternativas -barbecho o incluso el abandono- y que ganan con ello nutrientes.

La planta encaja bien en la futura Política Agraria Común (PAC) -que exigirá la rotación de tres cultivos en una misma explotación para cobrar las ayudas europeas- e incluso cuenta con la protección del Plan Nacional de Seguros Agrarios para las oleaginosas.

CCE -pionera y líder del mercado europeo- comercializa ya productos como la torta de camelina para alimentación animal, aunque tiene grandes esperanzas en el bioqueroseno de camelina.

Lufthansa ha operado más de 1.000 vuelos entre Frankfurt y Hamburgo con este combustible por el que apuestan también SkyNRG, Neste Oil -para la materia prima-, o compañías de aviación como Finnair, Lufthansa, KLM o la propia Iberia, que hizo el primer vuelo con bioqueroseno de aceite de camelina en octubre de 2011.

 
Noticias relacionadas

PUBLICIDAD
<< >> Junio 2017
L M X J V S D
      1 2 3 4
5 6 7 8 9 10 11
12 13 14 15 16 17 18
19 20 21 22 23 24 25
26 27 28 29 30    
Búsqueda por días
Introduce la fecha
Lo último...
PUBLICIDAD